Quantum Ensemble 2018/2019

La nueva temporada de Quantum Ensemble, grupo residente en el Auditorio de Tenerife, comenzará con tres programas:

“Apocalipsis” (17.10.2018). Programa: El Cuarteto para el fin de los tiempos es una obra crucial en la evolución del estilo de Olivier Messiaen, así como un hito en la historia de la música de cámara del siglo XX. Las circunstancias que rodearon su composición son singulares. Durante la Segunda Guerra Mundial, Messiaen fue capturado y enviado al campo de concentración de la ciudad alemana de Görlitz, en la región de Silesia. Durante su traslado conoció al clarinetista Henri Akoka. Ya en el campo de concentración, entablaron amistad con el violinista Jean Le Boulaire y el chelista Etienne Pasquier. Messiaen compuso esta extraordinaria obra para el conjunto formado por los cuatro músicos y fue estrenada en un barracón del campo de concentración ante unos cuatrocientos oficiales alemanes. Por encima de cualquier otra consideración, el profundo valor del Cuarteto para el fin de los tiempos reside en la expresión de un emotivo mensaje de esperanza en tiempos de guerra. Messiaen parte de su fe católica y se basa en el libro del Apocalipsis para estructurar una obra cuya honda humanidad transciende cualquier credo particular y nos interpela a todos. En el espíritu de innovación y reflexión que caracterizan los programas de Quantum, hemos querido dar un nuevo enfoque a esta obra, pero haciéndolo de tal manera que este nuevo tratamiento estuviera conectado con el universo sonoro y estético de Messiaen. Por un lado, es bien conocida la fascinación que sentía Messiaen por las posibilidades tímbricas de un instrumento raramente usado en el repertorio orquestal y camerístico: las ondas martenot. Por otro lado, no menos aparente es su faceta de organista y la influencia del órgano en su pensamiento musical. Del órgano hemos recogido la tradición de la improvisación; y la realidad acústica de las ondas martenot ha quedado bien representada por un instrumento de timbre muy similar, el theremín. Así pues, a cada movimiento del Cuarteto para el fin de los tiempos seguirá una improvisacion ejecutada en el theremín por Lydia Kavina. Esperamos así poder ofrecer una nueva perspectiva de una obra que ya resultará familiar a un buen número de seguidores de Quantum, pero una perspectiva que no por original deje de aproximarnos, desde otros ángulos, al universo creativo de Messiaen.

“Despedida” (22.11.2018). Programa: Acabado en 1928, justamente dos meses antes de su muerte, el Quinteto para cuerdas en Do mayor fue una de las últimas composiciones de Franz Schubert. Desde su estreno en 1850, se ha especulado mucho sobre su carácter de despedida, fundamentalmente debido a la inevitable asociación entre la fecha de composición y la profundidad de su contenido, pero también a su inusual instrumentación. Así pues, Schubert evita añadir una segunda viola al cuarteto de cuerda tradicional, como hicieran Mozart y Beethoven, y en su lugar decide agregar un segundo violonchelo, posiblemente con el objetivo de extraer un sonido más profundo del conjunto. En cualquier caso, de lo que no cabe ninguna duda es del carácter frágil y vulnerable de este quinteto, sentimientos tan del gusto de Schubert y, en general, de la estética romántica. Por su parte, el Cuarteto para clarinete y trío de cuerdas de Krzysztof Penderecki, según declaraciones del propio compositor, está fuertemente influenciado por el estado de ánimo del quinteto de Schubert, así como, en un sentido más amplio, por la personalidad musical de Alban Berg. Es, por tanto, una pieza que emocionalmente conecta con el registro expresivo heredado del siglo diecinueve, del que Schubert es exponente máximo, pero que estéticamente está plenamente enraizada en el siglo veinte.

“Ecos” (20.12.2018). Programa: A pesar de ser mayormente conocidos por su obra sinfónica, Sibelius, Grieg y Nielsen tienen una producción camerística estimable. En el caso de Sibelius, son bien conocidas sus canciones, de entre las que hemos seleccionado su op. 90 para mezzo-soprano y piano. De Grieg son muy apreciadas sus obras corales, de entre las que hemos querido incluir su op. 61 para coro −una colección de canciones infantiles que, desde su creación, suenan habitualmente en los hogares noruegos. Nielsen, por su parte, fue un amante de la música para instrumentos de viento y, así pues, hemos escogido una de sus piezas de cámara más conocidas: el quinteto para vientos, op. 43. Por último, hemos añadido un compositor del siglo veinte que, sin duda, aportará una visión más completa de la música escandinava: Illuxit, del compositor noruego Sigurd Berge. De acuerdo con la variedad que caracteriza los programas del Quantum Ensemble, el concierto se divide en tres partes claramente diferenciadas por los interpretes que las protagonizan: la música coral de Grieg y Berge, la música para cantante solista de Sibelius y a la música para quinteto de vientos de Nielsen.

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